Mark Light: el brazo ejecutor de la Clipper Race

Mark Light: el brazo ejecutor de la Clipper Race

Cordial y con muchas responsabilidades sobre sus hombros, a sus 52 años es uno de los hombres principales de la organización

Santiago Core

Foto: Santiago Core

¿Dónde nació, qué estudió y cuál es su cargo en Clipper Race?

Soy Mark Light, Director de la regata Clipper Race; nací en Charlton, Reino Unido. Soy Ingeniero Mecánico, pero me pasé a la náutica profesional. Llevo unos 25 años en la industria marítima profesional y trabajo para la Clipper Race desde hace 12 años.

¿Desde cuándo navega?

Desde muy joven navegué en dinghy (lanchas) e hice algunas regatas en lagos cuando era adolescente… No empecé a navegar en yate hasta la adolescencia, pero llevo navegando profesionalmente unos 25 años, y he estado dando clases, compitiendo, haciendo entregas y enseñando tanto en tierra como en el agua.

Ser Skipper desde su primera vez en la Clipper Race ¿le ha cambiado la vida?

Sí, ser skipper de la Clipper Race ha sido algo que siempre he buscado, tenía que ganar confianza y experiencia para poder postularme para el trabajo, y lo hice con muchos años de instrucción y mucha navegación en alta mar con grandes grupos, grandes equipos de personas, pero una vez que me postulé para la Clipper Race pasé por el proceso de reclutamiento y tuve la suerte de que me dieran el trabajo para la Clipper Race 2011-12. Para mí fue el viaje más increíble y ha cambiado mi vida, porque desde entonces sigo trabajando para la regata en diferentes puestos.

¿Cambió su vida personal?

Tengo a mi pareja que vive conmigo en el Reino Unido y en ese momento mi situación me permitía salir a navegar al no tener hijos. Así que pude salir; no tenía ataduras que me impidieran hacerlo, por lo tanto tuve mucha suerte de poder postularme para el puesto pero también de poder navegar con muy pocas preocupaciones de fondo y concentrarme por completo en la regata y a partir de ese momento pude disfrutar de toda la experiencia. Sí, ha cambiado mi carrera pero también me ha hecho crecer como persona, porque entiendo mucho mejor a las personas, a los equipos y el desarrollo de situaciones.

¿Qué quiere enseñar o hacer sentir a la gente cuando va a la Clipper Race como tripulante?

Cuando una tripulación llega a la Clipper Race, sabemos que ya ha dado un gran paso al concebir la idea de la regata y participar en el proceso de inscripción, dedicando tiempo y energía a presentarse y decidir hacerla realidad. Cuando llegan a nosotros, es muy importante que nos aseguremos, en primer lugar, de que están seguros en nuestros barcos… lo cual es extremadamente importante y eso nunca cambiará. Pero también queremos que crezcan como personas, no sólo como regatistas.

Sabemos que una de las cosas más duras del mundo es salir a navegar en un barco pequeño con un montón de gente con la que a lo mejor no has elegido estar, pero que tenés que compartir muchas cosas, como trabajar juntos, navegar el barco, vivir, dormir, comer, limpiar, hacerlo todo juntos durante semanas y es bastante implacable, además de ocuparte obviamente de las regatas y la navegación, así que nos encanta ayudarles a desarrollarse en todo tipo de áreas, no sólo en la navegación.

¿Notan el crecimiento de la gente a nivel personal?

Por supuesto. Vemos a mucha gente que viene y se embarca en nuestra regata, de todas las experiencias, edades, sexos, profesiones, países, de todo, y vemos cambios en ellos a medida que avanzan en la regata, y es increíble para nosotros ver eso, y sabemos que a nuestros skippers también les pasa lo mismo. Es una historia muy linda ver a nuestros tripulantes cuando llegan por primera vez y luego cuando terminan la regata con nosotros, ya sea la primera carrera, la segunda o al final de la vuelta al mundo, ver el cambio y la confianza que muchos de ellos tienen, es muy especial.

¿Cómo es el proceso de selección de los Skippers de cada barco?

El proceso es largo, minucioso y muy riguroso. Tenemos que asegurarnos de que contamos con los Skippers adecuados, con las personas correctas, que guiarán nuestro recorrido alrededor del mundo. Lo primero y más importante es su experiencia en navegación, sus conocimientos y sus habilidades, pero vamos mucho más allá. Tenemos que fijarnos en su personalidad, en su capacidad de motivación, de inspiración, en sus métodos de enseñanza, en cómo actúan bajo presión. Nos fijamos en un amplio abanico de aptitudes y habilidades que van mucho más allá de la navegación. Después de seis meses de selección, evaluación y pruebas en el agua, tenemos una idea muy clara de las personas con las que estamos trabajando y del tipo de persona que queremos que dirija nuestros equipos alrededor del mundo.

¿Cuál es la mejor anécdota de su experiencia en la Clipper Race? Una que diga: “Lo recordaré siempre”?

(Piensa y ríe) Hay muchísimas historias, pasan muchas cosas en las regatas Clipper. Desde una perspectiva personal, cuando navegué como Skipper con mi barco en la regata 2011-12 celebré mi cumpleaños número 40 en el mar. Estábamos en el océano sur que es un lugar en el que no mucha gente llega a navegar… un día precioso pero con mucho viento y olas bastante grandes. Mi tripulación me invitó a ir al timón, porque sabían que me encantaba timonear el barco, pero no hice mucho timoneo en la regata porque es su regata… pero me invitaron a timonear y poco a poco todos fueron abandonando la cubierta y me dejaron ahí, en la cubierta timoneando. ¡Y estuve solo, timoneando el barco durante una hora! Todos me saludaban y miraban y para mí, ese cumpleaños fue especial: en el océano sur, timoneando este gran barco de regatas; nunca lo olvidaré.

¿Y cuál fue la experiencia más complicada para usted?

En Clipper pasamos por muchos altibajos y muchas veces tenemos que hacer frente a situaciones complicadas, ya sea un fallo del equipo de un barco, o condiciones meteorológicas adversas, o un problema médico… así que tengo mucha experiencia en este tipo de situaciones. Tuvimos un barco que quedó atrapado en Sudáfrica cuando bajaba por la costa, porque se acercó demasiado a tierra y acabó en un arrecife. Toda la tripulación estaba a salvo y bien, lo solucionamos muy, muy rápido y estamos acostumbrados a lidiar con eso, pero está claro que fue un punto muy negativo en la historia de la Clipper Race y sabemos que va a haber puntos críticos, pero sabemos que los puntos buenos son muy, muy buenos, así que es un poco como una montaña rusa.

¿Qué les gusta de Punta del Este y por qué lo eligen como puerto?

Para nosotros, Punta del Este… (sonríe y suspira) es la tercera vez que venimos con la flota de la Clipper Race y ofrece todo lo que necesitamos, ya sabes.

¿Conocía Punta del Este antes de la primera vez?

Laura (Ayres) y yo vinimos a hacer una visita de observación, pero yo nunca había estado antes de eso…. vinimos para evaluar la aptitud y conocer a la gente. Esta es la tercera vez consecutiva que venimos; grandes instalaciones, maravilloso Club Náutico, el puerto es adecuado para nuestros barcos, lo suficientemente profundo y lo suficientemente grande, tiene una hermosa zona de navegación, así que podemos mostrar a la gente lo que es estar en un barco y llevarlos a navegar en la bahía.

Pero también una de las cosas que destaca para mí en este lugar en particular es la gente, la gente ha sido bastante constante, cada vez que volvemos, ahora son amigos, así que no son sólo personas con las que trabajamos, son amigos… Sabemos que la gente de Punta del Este es muy amable, se interesa mucho por la carrera y es un placer estar con ellos, lo que nos hace la vida mucho más fácil.

¿Conoce más de Punta del Este?

Sí, se trata de una zona con una gran historia marítima, sobre todo en lo que respecta a las regatas de yates, por lo que, para nosotros, desde el punto de vista geográfico y de la ubicación, se trata de una regata muy larga, desde Europa hasta Punta del Este, y luego aquí, preparando el crucero para navegar en el siguiente tramo hasta Sudáfrica, en Ciudad del Cabo, por lo que nos viene muy bien.

¿Qué dicen los navegantes cuando terminan su participación? ¿Qué emociones ve en ellos?

Cuando nuestra tripulación termina la regata y por fin llegan a puerto y al muelle, la emoción predominante es… (piensa) es de todo tipo… es de alegría, están celebrando el hecho de haber cruzado un océano, pero también se puede ver en sus caras que piensan “qué duro, estoy cansado, necesito una ducha… ¡necesito una cerveza!” (risas). Es una mezcla de celebración festiva y alegría, alivio por haberlo conseguido, y se puede ver una gran emoción en sus caras. A veces tienen seres queridos que han volado para reunirse con ellos aquí, a veces ni siquiera saben que vendrán a verlos, así que cuando ven a la gente que han extrañado durante unas semanas, se les escapan las lágrimas. Hay una amplia gama de emociones, pero creo que en general es que han logrado algo muy, muy especial.