4 Mini entrevistas a navegantes del Yacht Club Punta del Este
Cuatro navegantes vinculados al Yacht Club Punta del Este comparten sus experiencias en la Clipper Race y en el mundo de la vela oceánica. Historias de desafío, aprendizaje y camaradería que reflejan cómo el mar une culturas, generaciones y sueños alrededor de una misma pasión.
Santiago Core
Fotos: Clipper Race / Fernanda Núñez / Santiago Core
Angus Whitehead
Con solo 21 años de edad y una simpatía increíble, es el AQP de nuestro barco Yacht Club Punta del Este en la Clipper Race 2023-24
¿Cómo fue el trabajo en el barco, liderando todo el equipo?
Siendo tan joven es muy difícil; he tenido mucha experiencia para mi edad, pero eso no es nada en comparación con la experiencia que otros han tenido, así que se aprende mucho en el trabajo. La parte más importante de nuestra dinámica es eliminar cualquier acción negativa y motivar al equipo para que hagan lo mejor que puedan.
¿Qué opinas de la gente de Punta del Este?
Son de las mejores que he conocido en el mundo. He estado en lugares increíbles, con gente increíble, pero la amabilidad que han demostrado aquí es insuperable. Al caminar por la calle todo el mundo es muy amable y servicial. Y en el Yacht Club todos han sido absolutamente acogedores.
¿Cómo es trabajar con gente de orígenes, idiomas, y países tan diferentes?
Es increíble, se descubren tantas culturas diferentes. Aquí se aprenden muchas cosas de muchos lugares diferentes, te abre mucho la mente. Pero a veces puede ser difícil, con estas culturas diferentes, hay emociones diferentes y maneras diferentes de comunicarse, de afrontar las situaciones, así que ajustar mi comportamiento puede ser un reto pero es una experiencia, una muy buena oportunidad de aprendizaje para mejorar mis dotes de liderazgo.
¿Cuáles son tus planes para tu futuro personal después de esta regata?
Es difícil mirar hacia delante, ahora estoy intentando centrarme en la regata, pero creo que en algún momento me gustaría convertirme en Skipper de la Clipper Race… pero primero tendremos que superar esta regata. Aparte de eso, creo que mi futuro está en seguir compitiendo en el océano.
Fernanda Núñez
Nacida en Maldonado hace 39 años (aunque parecen muchos menos) vive entre Uruguay e Inglaterra, donde se dedica a la ebanistería y desde ahora, a su otra pasión: navegar
¿Cuándo comenzaste a navegar?
El año pasado, cuando vendí mi casa y decidí cambiar de vida por hacer algo que siempre quise: aprender a navegar.
¡Uau! ¿Y qué te impulsó a querer hacer la Clipper Race?
El deseo de aventura y querer aprender lo máximo posible en el menor tiempo. En ese sentido la Clipper cumplía todos los requisitos.
Hiciste 2 piernas (una planeada y la otra no). Ganaron en Punta del Este pero Sudáfrica fue bien distinto. ¿Qué nos podés contar de esa pierna?
La primera pierna fue como un cuento de hadas: ¡no pudo salir mejor! Desde haber conseguido un lugar en ella, que no es poca cosa considerando que es una de las piernas más codiciadas, hasta ir en el barco con el capitán compatriota Nano Antía representando a nuestro Yacht Club Punta del Este en su centenario… ¡Fue un orgullo ganarla! En la segunda pierna participé gracias a la generosidad y el apoyo del Vice Comodoro del YCPE, Daniel Sielecki. Pero esa fue bien distinta: del calor pasamos al frio, de ir con el spinnaker y viento de popa pasamos a olas gigantes y viento de frente, además de una tripulación nueva y muchos mareos. También nos tocó gripe muy fuerte a bordo. Pero, por otro lado, todo eso nos hizo más fuertes. Recorrimos una zona del planeta donde nadie va y eso fue maravilloso. Encontramos a los famosos albatros –aves verdaderamente majestuosas– y en ese mar de olas gigantes pudimos ver la magnitud del océano. En pocas palabras, un verdadero desafío y un espectáculo de la naturaleza.
¿Cuál fue el mejor momento que viviste y cuál el “olvidable”?
Hubo demasiados momentos increíbles, pero probablemente el mejor fue el recibimiento que nos dio la gente de Maldonado, los amigos, la familia. Cuando llegamos aquella noche y los escuchamos desde el mar a la distancia y vimos las bengalas. ¡Fue mágico! ¿El más olvidable? (Risas) Tal vez cuando se nos acabó el café. Pero te diría que no tuve un momento que prefiera olvidar.
¿Esta experiencia te cambió la vida en alguna forma? ¿Cómo?
¡Cien por ciento! Esta experiencia fue lo más duro y lo más maravilloso que he hecho hasta ahora. Me enseñó muchísimo sobre la vela, el trabajo en equipo, a sobrellevar momentos duros con optimismo, a tener calma ante la adversidad y por sobre todo, a apreciar mucho más las cosas que damos por sentado como el agua dulce (una ducha caliente), los alimentos frescos y la familia.
Eugenia Segovia
A sus 47 años, esta Dentista uruguaya vive en España y aprovechó la Clipper Race para cumplir dos metas: celebrar el cumpleaños de su sobrina en Uruguay ¡y navegar como nunca antes!
¿Cuándo empezó tu vínculo con la navegación?
Mi padre tenía un Laser y el primer día que me subí… dimos vuelta de campana porque yo tenía el timón ¡y rompí el mástil! (Risas). No tuve buenos comienzos digamos, pero la vela siempre me encantó.
¿Habías competido en una regata así?
No. ¡Mucho menos haber cruzado un océano! (Risas). Cuando me fui a vivir a España comencé a buscar licencias que me permitieran seguir navegando. Mis salidas son de una o dos semanas por el Mediterráneo, como diversión y con amigos. Pero nunca como esto.
¿Cómo fue la experiencia entonces?
¡Increíble! Nunca había estado en un sistema de guardias de tres horas, donde a veces te despiertan a las 3:00 am porque tenés que ir a cubierta, hace un frío de morirse ¡y tu traje no se secó en las tres horas anteriores que estabas abajo durmiendo! Pero claro, el barco debe navegar y avanzar permanentemente.
¿Cuál fue tu mejor recuerdo de esta etapa?
¡Haber pasado mi cumpleaños mientras atravesábamos la línea del Ecuador! Es una ceremonia única, donde el Skipper (Nano Antía) se viste de Neptuno, se hace una mezcla de comida ¡y nos ensucian a todos! (Risas). Eso nos da derecho a una ducha, lo que es muy bueno ya que tampoco abundan en la travesía.
¿Y el peor recuerdo?
¡Las tormentas en plena madrugada! Es muy incómodo tener que despertarte repentinamente y vestirte con ropa húmeda con una inclinación de 45º y muerta de frío, nos cuesta a todos. Pero siempre encontramos la forma de amenizar el momento con café, snacks y cosas dulces. ¡A mi me encanta el dulce de leche! (Risas)
¿Qué es lo que más aprendiste?
Muchísimo sobre navegación, disfrutar de los momentos de cambiar velas, hacerlo bien y sentir la alegría de que podés ganar. También aprender sobre muchas tareas en las que uno no es experto. Y por supuesto, convivir con 24 personas en un espacio tan chico, ayuda a desarrollar la tolerancia y el crecimiento personal.
Fiona Treveil
Conoció físicamente Punta del Este a sus 63 años, pero el viaje comenzó en 2018 con una historia de hospitalidad y una promesa
¿Cómo nació su relación con Punta del Este?
En la regata de 2018, cuando hice la segunda mitad de la regata desde Australia a Inglaterra. Después de esto necesitaba un inquilino y Nano (Fernando Antía) había navegado en el mismo barco y necesitaba un lugar donde vivir. Él se rió y me dijo que cuando fuera Skipper de Clipper Race podría viajar a Punta con él y conocer a su familia. Así que digamos que fue en Liverpool 2018.
Una promesa (risas) de hace 5 o 6 años…
¡Sí! Ahora Nano iba a ser el Skipper…por suerte la oficina ayudó a asegurarme un lugar en el barco Yacht Club Punta del Este.
¿Qué opina de la ciudad y el Club?
Es un lugar precioso. Todos han sido tan amables y estupendos. ¡La bienvenida cuando llegamos primeros fue increíble! ¡No esperaba tanta gente!
En la navegación, ¿cuál fue su mejor momento y también el más bajo?
El “peor” fue una carrera que tuvimos hasta la puerta de meta contra el barco PSP ¡y perdimos por 9 segundos! (risas); estuvimos compitiendo con ellos toda esa tarde. El mejor momento fue luego, cuando nos dimos cuenta de que podíamos ser primeros, entrando en Punta del Este.
¿A qué se dedica en su vida normal?
Solía desarrollar software, pero me jubilé hace 18 meses. Ahora tengo tiempo para ir de vacaciones.
¿Qué otros países conoce de Sudamérica?
Ninguno. Nunca he estado en Sudamérica.
Le va a encantar.
Sí (risas). Ha sido muy bueno hospedar gente de Punta del Este en los últimos años. Alejandro y Darío se quedaron conmigo y también Fernanda, al igual que Nano.